INDIFERENCIA es una instalación participativa-reactiva que fusiona lo físico y lo digital para denunciar el impacto del extractivismo del litio y los agroquímicos en el Antropoceno. Un árbol seco, enclavado en un balde para residuos contaminantes, representa la degradación ambiental. De sus ramas cuelgan códigos QR que conectan a un árbol digital con dos programas: Indiferencia (agroquímicos) y Realidad Fracmentada (litio). Ambos emplean fractales —patrones matemáticos recursivos de la naturaleza— que ocultan impactos ambientales. Al presionar la lupa, los fractales se disipan, revelando imágenes de medios públicos. La obra interpela nuestra indiferencia frente al colapso ecosistémico.